
Colores de Otoño
Los colores son precisamente provenientes de la luz. Los objetos absorben y reflejar la luz que se emite hacia ellos. La luz reflejada por el elemento se convierte en lo que conocemos como el color del objeto. De tal manera que el color que vemos es la luz que no se ha podido absorber pues, recordemos que la luz del sol se compone por todos los colores, de tal manera que el color de un objeto es la luz residual después de que ha incidido en él. La luz es en realidad la causante de la aparición de los colores.
Cuando el verano acaba y llega el otoño, los días se hacen cada vez más cortos y la luz es cada vez menos intensa. Esta es la manera con la cual los árboles “saben” que se deben preparar para el invierno.
En invierno no hay la suficiente luz o agua como para hacer la fotosíntesis. Los árboles descansarán y vivirán con el alimento que almacenaron durante el verano. Así, en otoño empiezan a cerrar sus fábricas de comida. La clorofila de las hojas desaparece y, poco a poco, a medida que su color verde se desvanece, empezamos a ver colores naranjas y amarillos. Estos colores ya existían durante el verano, pero no los podíamos ver porque quedaban cubiertos por el verde de la clorofila. ¿Y los otros colores? Los rojos brillantes y los lilas corresponden a sustancias fabricadas exclusivamente en otoño.
Bajo el verde de la clorofila, los primeros colores del otoño han ido esperando todo el verano para hacerse visibles. Los amarillos y los naranjas que desvelan las hojas cuando la clorofila se desvanece provienen de las xantofilas y los carotenos, sustancias que también participan en la fotosíntesis absorbiendo la luz que la clorofila no puede absorber, y que además tienen una función protectora antioxidante.
Son pigmentos muy comunes que también encontramos en las flores y en muchos alimentos, como las zanahorias, los plátanos y la yema de los huevos.
Los colores rojos y lilas provienen de las antocianinas. Estas moléculas son potentes antioxidantes comunes en muchas plantas, como las acelgas, las manzanas rojas, la uva lila (y el vino tinto) y flores como las violetas y los jacintos.
Los marrones provienen del tanino, un producto de deshecho de sabor amargo. Los taninos son sustancias astringentes, muy abundantes en la naturaleza, presentes en muchos tejidos vegetales, que son empleados, especialmente, en adobería por su capacidad de convertir la piel de los animales en cuero. También son muy abundantes en las hojas del té, al cual otorgan su sabor.
Otoño
Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.
Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!
¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!
En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.
Juan Ramón Jiménez